Anécdota chusca
Tal parece que hoy es el día de las anécdotas. Esta, eso sí, bastante menos graciosa que las del alcalde. Pero igual de clarificadora.
Paseando por la calle Pilar Manjón y el vicepresidente de la Asociación Victimas del 11-M, se encontraron con Álvarez Cascos, que traía del brazo a su amante (la que tocara entónces, que lo mío no es la salsa rosa). Al cruzarse, Cascos comentó en voz alta con su partenaire lo siguiente, agárrense:
‘Por cuatro muertos de hambre hemos perdido las elecciones’
Los otros no sé, señor Cascos, pero los dos muertos de hambre que se cruzó, habían perdido bastante más que unas elecciones: una, a su hijo, y el otro, los dos tímpanos, su movilidad y parte de su cuerpo.
So malnacido.

De Salsa Rosa no sé si sabrás, pero de curiosidades rosas de ‘Al’ si que pareces saber (o inventar). Por lo demás, cada uno puede tener la opinión política que desee, que para eso es un país libre, pero estar atrincherado y no saber nada más que atacar a los demás huele a cobardía y miedo.
Bueno, el olor corporal es cosa de higiene. Y alguien que se autodenomina ‘Justicia’, excuso decirte a qué huele.
Ladras, luego cabalgo.
pang!