Vuelve el macho

•24 Marzo 2007 • Dejar un comentario

Un español con dos cojones. Armado con solo una cayada, logró derrotar al temible Octogenario Rojo, terror del barrio del Pilar:

Agrede ‘por rojo’ a un octogenario durante una protesta en Madrid contra los parquímetros

- Los hechos han tenido lugar en una mesa informativa del Barrio del Pilar
- El agredido, que repartía folletos, recibió tres puntos de sutura

Un vecino del barrio del Pilar, de unos 70 años de edad, ha abierto de un bastonazo una brecha en la cabeza de un fachas.jpgoctogenario, tras llamarle “rojo” y increparle porque protestaba contra el túnel de la M-30 y los parquímetros.
Así lo relató el propio agredido, Fermín Rodríguez, tras salir del hospital de La Paz, donde le tuvieron que poner tres puntos de sutura.

Coincidieron en el relato algunos de los vecinos que presenciaron la agresión, como la presidenta de la asociación de vecinos ‘La Flor’, de la que también es miembro el agredido.

Una testigo del suceso, que no participaba en la protesta, aseguró que el hombre gritó “rojos de mierda” a los representantes vecinales que en ese momento repartían panfletos informativos en la avenida Monforte de Lemos esquina con la calle Betanzos.

Fermín, que se autodefine como “una persona de pluma y libro”, relató que la agresión se produjo después de que le ofreciera al agresor una hoja informativa, y tras negarse a cogerla, le increpó a él y a sus “compañeros” mientras se alejaba.

Fermín le replicó entonces que se lo “dijera a la cara”, y el hombre se volvió y le propinó un bastonazo en la cabeza.

La víctima, que padece del corazón y lleva un marcapasos, tuvo que ser trasladado por el Samur hasta el hospital, donde tras darle el alta se marchó a la policía para poner una denuncia por agresión.

La noticia completa, en El Mundo

Que se fastidie el capitán, que no como

•23 Marzo 2007 • Dejar un comentario

elorriaga190.jpgNo contento con sacar lo peorcito del armario, con alentar y propagar la conspiparanoia, con acusar al gobierno de connivencia con asesinos, y a sus votantes y valedores, de necios e indecentes, el PP se ha marcado hoy un doble tirabuzón con pirueta en el circo de tres pistas al que nos tienen acostumbrados. Elorriaga nos ha dicho hoy a todos que se llevan el Escatergoris, que pasan de Prisa, y que ninguno de sus chicos se relacionará con nadie de esa empresa.

Y digo yo: ¿Se puede ser más necio?. De manera que un mes antes de unas elecciones, deciden que lanzar consignas en los medios más leídos y escuchados del país no es rentable, que lo suyo es ir a pelo, con los fijos de la Cope y algún despistadillo que pase ese día por el colegio electoral. Ahí, con un par.

En fin, que alguien les eche unas monedas, que con esta se han sobrao.

Juba

•23 Marzo 2007 • 6 comentarios

“Si escuchas el zumbido de las balas no debes preocuparte. La que se oye es que ya ha pasado. El peligro está en aquellas que no oyes. Pero no te preocupes, porque da igual. Cuando toca, toca. Cuestión de suerte y de no levantar demasiado la cabeza”.

Diego Alatriste

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juba0.jpg

… A doscientos metros, sin duda el iraquí Juba no se planteaba esas cuestiones. Echado sobre un colchón en el interior de un minibús de vidrios oscuros, Juba estaba ahí para matar. Con el ojo en la mira y respirando con lentitud, se tomaba su tiempo, estudiaba el viento que agitaba el follaje de un eucaliptus, corregía la puntería, buscaba a su víctima, así como el mejor ángulo de tiro para su fusil de mira telescópica.

La mira del Dragonov de fabricación rusa que cuidaba como un tesoro pasaba de una posible víctima a otra. Eran cuatro. ¿Sería ese soldado vestido como un templario moderno que se alejaba del blindado, se acercaba a la acera y observaba uno de los autos que pasaban lentamente ante él en un gran desfile urbano? ¿O bien ese otro que más atrás, las manos crispadas sobre su fusil de asalto, examinaba con recelo a los que pasaban sin mirarlo, esforzándose por ignorarlo y seguir su camino?

Juba no puede fallar. Tiene que disparar una bala, una sola. Es una regla de supervivencia. De inmediato, como acostumbra, deberá retirarse, despacio, sin apurarse y sin llamar la atención, perderse. La cámara que sigue toda la escena hace zooms a cada uno de los soldados. El objetivo se detiene sobre el artillero. ¿Es él el eslabón más débil?

Expertos militares creen que se trata de un solo tirador, porque todos sus disparos van firmados: la bala entra exactamente a la mitad de la espina dorsal por la espalda, dejando incapacitados a los soldados, o arriba del pecho, directo al corazón o en el cuello.

gafas.jpgEn la acera, los soldados caminan, se detienen, dan media vuelta, parten otra vez. El artillero está encaramado en su torreta. Inmóvil. Es imposible adivinar sus facciones. Está muy lejos. Sólo se distinguen la cabeza cubierta por el casco, los brazos, la parte superior del torso. El zoom va y viene; se detiene en él. Su suerte está echada. Un golpe seco, una efímera voluta de humo que surge del casco, los brazos que se alzan en un último espasmo, y el hombre se desploma como un muñeco de trapo. La bala calibre 7.62 le ha destrozado la cabeza

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Bienvenidos a este lado del telémetro. Que empiece la fiesta.